Hoy en día, tener un auto se ha convertido en una necesidad para evitar los tumultos en los buses y para viajar más cómodamente.

No obstante, para que tu auto rinda al máximo y evites quedar varado en la mitad de la calle, lo debes cuidar muy bien. Aquí te presentamos algunos consejos:

  • Conoce el manual de tu auto:

Es importante que leas el manual, para que conozcas algunos detalles y especificaciones, que te ayudarán a sacar mayor provecho de tu auto según las condiciones en las que te encuentres. En caso de dudas, ten a la mano el teléfono de tu aseguradora o del concesionario para que te ayuden a resolver los problemas que tengas.

  • Revisa el estado de tus neumáticos antes de salir:

Si notas que alguno de los neumáticos de tu auto está pinchado, es necesario que realices el cambio para que evites un accidente. Además, revisa que la presión de aire sea la adecuada para que no desgastes más rápido las llantas y para que en trayectos largos no consumas tanto combustible (entre más bajo el aire de la llanta, hay mayor fricción y más le cuesta a tu vehículo rodar).

  • Verifica que todas las luces de tu auto funcionen:

En casa debes revisar que las direccionales y las luces delanteras y traseras estén funcionando correctamente. Además, debes observar si alguna luz del tablero se queda encendida cuando arrancas el automóvil, pues que éstas deben apagarse en unos 3 segundos, y en caso de que no haberlo hecho, asegúrate de llevarlo al mecánico para que te ayude a corregir la falla.

  • Acomoda tus espejos retrovisores:

Antes de que vayas a salir, revisa que los espejos retrovisores estén en la posición indicada, para que tengas el mejor ángulo de visión.

  • Mira el nivel del aceite del motor, del refrigerante, del líquido de frenos y del agua del limpia brisas:

Tanto el recipiente del refrigerante, como el del agua y el de frenos tienen una línea que indica el máximo y el mínimo de líquido debe contener. Procura que cada uno de ellos se encuentre en el nivel adecuado.

  • Verifica el estado de la batería:

Para que evites quedarte varado, es necesario que compruebes cada tres y seis meses el estado de tu batería, ya que, con el tiempo, la batería tiende a calentarse y el líquido que la refresca se desgasta. Te recomendamos que tengas presente la fecha compra, para que la cambies cuando sea necesario.

Otros tips:

    • Si cuando frenas, escuchas un chillido, significa que las bandas o las pastillas de freno necesitan limpieza o cambio.
    • Si tu auto se recalienta, evita echarle agua de una vez. Apaga el motor y espera a que se refresque, ya que los cambios bruscos de temperatura pueden dañarlo.
    • Si tu auto es automático, ten en cuenta que dependiendo del kilometraje que recorras, el aceite de la transmisión se debe cambiar una vez al año.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *