Conducir puede ser una experiencia muy intimidante. Sin embargo, cuando lo haces de forma responsable y consciente es una oportunidad para que disfrutes, conozcas tus habilidades y te sientas satisfecho.

Desde que inicias el proceso de aprendizaje hasta que dominas por completo el volante, tendrás la responsabilidad de prepararte y mejorar tu técnica para no poner en riesgo tu seguridad y la de los demás.

  1. Ponte el cinturón de seguridad: úsalo encima de la clavícula y sobre la cintura sin holgaduras, es decir ceñido al cuerpo. Recuerda decirles a quienes van contigo en el carro que también se lo pongan.
  2. Cuida tu postura: como te sientes y la posición en la que queden tus pies influye en que estés seguro en todo momento cuando conduzcas. Gradúa la silla para que tus pies queden cerca de los pedales y puedas moverlos con libertad. Ten en cuenta también que el centro del reposacabeza debe quedarte a la altura de las orejas y la inclinación del asiento hacia atrás debe ser de entre 15 y 25 grados para que el muslo y la cadera formen un arco de 110 a 120 grados.
  3. Manos al volante: lo ideal es que tus codos formen un ángulo de 45 grados cuando estés sosteniendo la cabrilla con tus manos. Esto quiere decir que tus brazos no deben quedar muy estirados y tampoco muy pegados al volante. Nunca manejes con una mano y no hagas actividades como comer, fumar, programar el radio o usar el celular mientras conduces.
  4. Verifica los retrovisores, tanto el principal como los laterales, antes de empezar la marcha. Cuando estés conduciendo, míralos por lo menos cada 3 segundos. Recuerda que los espejos laterales te deben permitir ver solo una parte de atrás de tu carro y el resto de la vía.
  5. Atención a los frenos: conserva la distancia en la vía, verifica el estado de las llantas de tu carro (haz que las revise un experto si no tienes conocimiento. ¡El vehículo pierde capacidad de frenado si estas no están bien!) y mantente atento a ruidos extraños que se produzcan al momento de frenar. Si sientes alguno, lleva tu auto a un taller.
  6. Luces encendidas: las estacionarias son para cuando te detengas un rato en la calle o te vares y no puedas continuar. Las luces medias y altas puedes usarlas en vías bien iluminadas pero no olvides que las altas son para cuando no viene un carro en la dirección contraria a la tuya. Usa las direccionales cuando vayas a cambiar de carril pero no te confíes: verifica que sí puedas hacerlo.
  7. Señales y velocidad: no ignores las señales de tránsito y conduce a la velocidad recomendada para la vía. Según el Código Nacional de Tránsito, en zonas urbanas y carreteras municipales la velocidad de vehículos públicos y particulares será determinada por la autoridad de tránsito del municipio. Esta no puede sobrepasar 80 km por hora y, en zonas escolares y residenciales, 30 km.
  8. Cuando esté lloviendo, reduce la velocidad y enciende las luces. Ten cuidado de que los vidrios no se empañen para que nunca se reduzca su visibilidad y mantén las plumillas en perfecto estado.
  9. Ojo en las curvas y al adelantar: baja la velocidad al empezar una curva sin frenar bruscamente y pon el carro en primera o segunda si las curvas son muy pronunciadas. Acelera casi al finalizar la curva para vencer la fuerza que que se generó sobre el carro.Para adelantar, si efectivamente puedes hacerlo porque, si viene un vehículo por el carril de adelantamiento, este tiene prelación; revisa cómo está el tránsito de carros y motos en general, mira las señales de tránsito (si las líneas del pavimento son discontinuas, puedes adelantar. Si son continuas, no. Las amarillas indican que la calle es doble vía y las blancas que el tráfico va en la misma dirección). Nunca adelantes en una curva.10. Más que despierto: mantente atento a lo que ocurra a tu alrededor. No escuches música a un volumen muy alto y evita conversar o discutir mientras conduces.

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